UN LIBRO QUE TRASCIENDE LAS FRONTERAS REGIONALES
Daniel Llano, aunque su medio siglo de vida ha transitado entre viajes por Latinoamérica y el mundo debido a sus tempranos compromisos ideológicos y políticos, este correntino (con certificado de adopción misionera) muestra en su ópera prima que puede ampliar con comodidad su campo de acción hacia la literatura. En su libro también prueba que su millaje existencial lo hace acreedor a una visión muy personal de los hechos de la vida que le tocó vivir.
Sus percepciones sobre las condiciones humanas, sociales y políticas con las que le tocó interactuar, desprenden un fino humor que no esconde bronca contra la injusticia, el abuso o la estupidez, sin jamás negar la esperanza. Su perspectiva sin cinismo muestra que su trayectoria política no está vacía de expectativas, aunque con el anclaje de un fuerte vínculo con la realidad.
“Conversaciones en la frontera” es un mano a mano nada aburrido con el lector, que además ha trascendido ya el ámbito regional. Después de leerlo, gracias al envío de un amigo que sabe de la amistad que une al afamado artista y dibujante Enrique Breccia con Daniel Llano desde los tiempos de la militancia peronista post dictadura, Breccia envió desde Nueva York el siguiente comentario sobre la obra:
“Cualquiera que repase la vida de Daniel Llano desde el 69 a la actualidad, advertirá de inmediato que no está frente a un mero escritor, pero tampoco podrá definirlo sólo como un militante.
Daniel Llano se inscribe y retoma ese raro y brillante ejemplo de la historia argentina, que fue el de los hombres de acción que además desarrollaron una fecunda tarea intelectual o artística. Vale aclarar que la palabra "además" no implica aquí una separación, sino la total unidad de ambas características: la acción y la creación.
En esa línea, y para citar sólo a aquellos que desarrollaron las dos tareas en la misma geografía en la que vive y actúa Daniel Llano, recordemos al Coronel Granada y sus relatos sobre la fraticida Guerra del Paraguay, o a Lucio V. Mansilla que luchó y escribió en el mismo escenario.
También a Cándido López que, imposibilitado de seguir combatiendo por la pérdida de un brazo, dejó una serie de óleos maravillosos del campo de batalla. Y un poco más acá, al Coronel Fotheringam y sus agudas crónicas sobre los recién explorados territorios del Gran Chaco.
Daniel Llano toma la posta de estos ilustres antecesores y la continúa. En este argentino, la militancia política se desarrolló unida a la escritura de ensayos y a la creación de publicaciones, en una secuencia que logró la unidad entre acción y reflexión con una armonía natural, donde no falta ni sobra nada.
Cuando Horacio Quiroga describe la forma de calafatear una canoa, es imposible no creerle, porque sabemos que en esa descripción participan el talento narrativo y la experiencia de haber hecho ese trabajo en la realidad y con sus propias manos. Si analizamos lo que Daniel Llano hizo y continúa haciendo desde la función pública, veremos que son todos proyectos y realizaciones que participan, a un tiempo, de la viabilidad y la creatividad.
Al leer su última obra, Conversaciones en la frontera, veremos que cuando la ficción literaria está sustentada en la experiencia directa se produce una alquimia poco frecuente: la ficción se transforma en un escenario creíble, y la realidad se llena de poesía” (Enrique Breccia).
Daniel Llano, aunque su medio siglo de vida ha transitado entre viajes por Latinoamérica y el mundo debido a sus tempranos compromisos ideológicos y políticos, este correntino (con certificado de adopción misionera) muestra en su ópera prima que puede ampliar con comodidad su campo de acción hacia la literatura. En su libro también prueba que su millaje existencial lo hace acreedor a una visión muy personal de los hechos de la vida que le tocó vivir.
Sus percepciones sobre las condiciones humanas, sociales y políticas con las que le tocó interactuar, desprenden un fino humor que no esconde bronca contra la injusticia, el abuso o la estupidez, sin jamás negar la esperanza. Su perspectiva sin cinismo muestra que su trayectoria política no está vacía de expectativas, aunque con el anclaje de un fuerte vínculo con la realidad.
“Conversaciones en la frontera” es un mano a mano nada aburrido con el lector, que además ha trascendido ya el ámbito regional. Después de leerlo, gracias al envío de un amigo que sabe de la amistad que une al afamado artista y dibujante Enrique Breccia con Daniel Llano desde los tiempos de la militancia peronista post dictadura, Breccia envió desde Nueva York el siguiente comentario sobre la obra:
“Cualquiera que repase la vida de Daniel Llano desde el 69 a la actualidad, advertirá de inmediato que no está frente a un mero escritor, pero tampoco podrá definirlo sólo como un militante.
Daniel Llano se inscribe y retoma ese raro y brillante ejemplo de la historia argentina, que fue el de los hombres de acción que además desarrollaron una fecunda tarea intelectual o artística. Vale aclarar que la palabra "además" no implica aquí una separación, sino la total unidad de ambas características: la acción y la creación.
En esa línea, y para citar sólo a aquellos que desarrollaron las dos tareas en la misma geografía en la que vive y actúa Daniel Llano, recordemos al Coronel Granada y sus relatos sobre la fraticida Guerra del Paraguay, o a Lucio V. Mansilla que luchó y escribió en el mismo escenario.
También a Cándido López que, imposibilitado de seguir combatiendo por la pérdida de un brazo, dejó una serie de óleos maravillosos del campo de batalla. Y un poco más acá, al Coronel Fotheringam y sus agudas crónicas sobre los recién explorados territorios del Gran Chaco.
Daniel Llano toma la posta de estos ilustres antecesores y la continúa. En este argentino, la militancia política se desarrolló unida a la escritura de ensayos y a la creación de publicaciones, en una secuencia que logró la unidad entre acción y reflexión con una armonía natural, donde no falta ni sobra nada.
Cuando Horacio Quiroga describe la forma de calafatear una canoa, es imposible no creerle, porque sabemos que en esa descripción participan el talento narrativo y la experiencia de haber hecho ese trabajo en la realidad y con sus propias manos. Si analizamos lo que Daniel Llano hizo y continúa haciendo desde la función pública, veremos que son todos proyectos y realizaciones que participan, a un tiempo, de la viabilidad y la creatividad.
Al leer su última obra, Conversaciones en la frontera, veremos que cuando la ficción literaria está sustentada en la experiencia directa se produce una alquimia poco frecuente: la ficción se transforma en un escenario creíble, y la realidad se llena de poesía” (Enrique Breccia).
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